Hace pocos días me sorprendió enormemente un detalle que aún no acabo de entender… Estando parado en el paso de peatones que está entre el Café de Indias y lo que queda de la plaza de la Encarnación (véase en la fotografía) pude escuchar una conversación de una señora de avanzada edad que le decía a otra compañera de similar perfil:
– ¡Niñá, antes de que se ponga el muñequito en color verde cruzamos rápido!

Sorprendido por tal comentario me quedé inmóvil viendo cómo cruzaban cogidas de la mano sin que se pusiera el semáforo en rojo para los coches y de manera muy nerviosas mirando hacia todos lados. En fin, esperé el lógico muñequito verde e inicié mi marcha camino a la calle Imagen, pero antes de llegar al final de dicho paso de peatones algo me dejó absorto… el muñeco tomó un color rojizo en menos de lo que canta un gallo. Pese a mi asombro, continué mi camino y pensé que se trataba de una mala sincronización (típica en la ciudad) del semáforo.

Pasaron los días y curiosamente recibo un correo electrónico de un hombre también de avanzada edad a sevillajusta@yahoo.es donde me aseguraba que dicho semáforo no sólo continuaba mal sincronizado si no que el ‘muñequito en verde’, tal y como comentaba este buen hombre, sólo duraba seis segundos. ¡Sólo seis! Tras recibir dicha noticia, al día siguiente quise contrastar de primera mano y con cronómetro incluido dicha información. Pues bien, el resultado fue que en más de 9 metros de paso de cebra el muñeco en verde que da permiso al peatón para caminar de un lado a otro sólo dura seis segundos. ¡Vamos, que hasta yo tuve que apresurar la marcha para llegar al otro extremo!

Más indignado me quedé aún cuando veía las distintas reacciones de las personas que iban cruzando. Unos protestaban, muchos otros casi les atropelló el autobús de turno o motocicleta y ciertas personas con alguna discapacidad tenían que parar el tráfico para poder cruzar para no correr ningún riesgo.

Reflexionemos un momento y pensemos cuántas miles de personas cruzan al día por ese tan transitado y céntrico paso de peatones, pensemos un momento en las de personas que transitarán durante las Navidades por este lugar… y digo yo: ¿Habrá cruzado nuestro querido señor alcalde por este paso de peatones en los últimos meses? Quiero pensar que no, pero seguramente sí que habrá desfilado en su coche oficial -con chofer incluido- sin percatarse de nada de nada…creo señor alcalde que no está demás andar como hace todo buen ciudadano por el centro de la ciudad y comprobar por sí mismo lo sucia y mal organizada que está la ciudad, esa ciudad de las personas que habla usted, esa ciudad de las personas que tienen que ‘correr’ para que no le atropellen ningún coche, moto o autobús en menos de: Seis segundos.

1
Hola 👋🏻, ¿En qué puedo ayudarte?
Powered by